lunes, 13 de septiembre de 2010

Presión de Transformación en Turismo

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martes, 15 de junio de 2010

EL JEFE IDEAL PARA LA JUVENTUD

EL JEFE IDEAL PARA LA JUVENTUD
A continuación, y dentro de la sección “Diálogos Intergeneracionales”, podremos leer la reflexión de Jaime López (21 años) ante la pregunta que cierto día le hice: ¿Qué tipo de jefe te gustaría tener?
“En cierto modo creo que el jefe ideal sería un “jefe-entrenador”:
Un buen jefe debe intentar sacar lo máximo de ti, pero además tiene que enseñarte, aportar experiencia y know-how.
Personalmente, mi jefe ideal tendría que dejar que luchara por mi mismo. Que pudiera promocionarme y avanzar haciendo lo que me gusta. Poder equivocarme y decidir. Llevar a cabo iniciativas… Un jefe que confiara en mi y que escuchara mis propuestas, permitiéndome correr riesgos.
Tendría también que apreciar mi trabajo correctamente, y saber reconocer mis logros a la vez que también es capaz de corregirme. Esto último es importante, porque no me serviría un jefe que siempre fuera positivo y sólo me dijera lo que hago bien. Para evolucionar necesito saber qué hago mal, y para ello es necesario que quien me corrige realmente sepa corregir.
Debe preocuparse además de que sea justamente compensado (en lo económico).
Tiene que ser capaz de gestionar equipos y además saber intervenir en caso de problemas.
Debería conocerme bien y saber qué es lo que me gusta, en qué soy bueno y en qué no para así orientarme y sacar el máximo de mi.
En cierto modo creo que también debe ser como un buen padre cuando educa a su hijo (no es tu amigo, es tu padre).
Me gustaría aclarar que considero que este sería el jefe ideal específicamente para mi y para el trabajo que me gustaría desempeñar. No creo que pueda existir un modelo de “jefe ideal” generalizable puesto que dependerá en todo caso del tipo de empresa, necesidades, sector, etc. Y dependerá mucho también del empleado, puesto que hay quien prefiere no correr riesgos y que el jefe defina con claridad sus tareas…
Concluyendo, para poder disfrutar de un empleo tener un buen jefe es un factor imprescindible. Si estamos en el trabajo ideal pero tenemos un “mal” jefe que nos hace la vida imposible será muy difícil disfrutar en él. Por el contrario si tenemos un “buen” jefe será más fácil que ocurra justo lo contrario.
Cuando haces algo que te gusta y estás en el entorno adecuado (y el jefe en muchas ocasiones es el máximo responsable de ello) uno es capaz de todo, puesto que el trabajo no se convierte en un suplicio o algo que uno hace para después poder ser feliz, sino en una parte más de tu felicidad.
Así, ya no trabajaremos para vivir, sino que viviremos antes, durante, y después del trabajo”.
Sin duda a todos nos habría gustado haber tenido un jefe así.
La cuestión que ahora me atrevería a plantear es ¿qué están ustedes dispuestos a dar?
(Blog de Juan FERRER)

EL LIDER NO PRODUCE NINGÚN SONIDO…

EL LIDER NO PRODUCE NINGÚN SONIDO…
Gracias a una buena amiga, Yanira Navarro, he podido disfrutar de esta vibrante ponencia de Benjamin Zander en TED.
Si hay una frase que destacaría de su ponencia, aparte de la energía y pasión que transmite, es la referente a lo que realmente un director de orquesta debe hacer:
” … el director de una orquesta, no produce ningún sonido. Su poder depende de su habilidad de hacer poderosas a otras personas….
… Me di cuenta de que mi trabajo era despertar posibilidades en otras personas…
… ¿Y saben cómo se descubre? Si los ojos de las otras personas están brillando…
… Si los ojos no están brillando, tienes que hacerte una pregunta: ¿Quién estoy siendo, que los ojos de mis músicos no están brillando?…”
¿Acaso esto no debería ser la característica de un líder? Por encima de todo, no producir ningún sonido, no buscar el protagonismo porque su esfuerzo y entrega tiene un objetivo: despertar y sacar el talento de a quienes sirve.
Sí, sí, un líder sirve a su equipo, porque tiene una gran responsabilidad: exprimir, para disfrute de ambos, el talento de cada integrante.
Y para ello deberá conocer herramientas y ejercitar diferentes estilos acorde a cada interlocutor, para despertar y accionar el interruptor emocional que todos tenemos.
¿Creen que es el planteamiento que hemos aprendido, observamos o simplemente enseñan en las escuelas de negocio? ¿Conocen algún líder con esta vocación?